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- SAL Y AZÚCAR -

ATMÓSFERA PRENAVIDEÑA...

ATMÓSFERA PRENAVIDEÑA...

Desde hace unas dos semanas escasas puede notarse en la calle, en casa y por todas partes. Es imposibile no notarlo. Se te mete por el cuerpo, por las orejas y por la cabeza. Lo ves en la tele, lo oyes en la radio o lo lees en la prensa; no te puedes librar de ello. No, no estoy hablando de una invasión extraterrestre sino de la Navidad... jejeje... Guiño Parece que fue ayer cuando brindaba por el Nuevo Año -2007- delante de familiares, enfundada en un top rojo que odio con todas mis fuerzas porque me saca todas las lorzas y bebiendo Freixenet con una alianza de oro blanco y oro amarillo que me regaló mi madre hace años y que nunca me pongo. Estaba juguetona, jugaba con los adornos del árbol, movía las cosas de sitio y comía cosas ricas sin pensar en que en el año que acababa de entrar tenía que perder dos tallas o más -cosa que no he conseguido pero que algo de volumen sí he bajado, parezco una minicadena- o que debía empezar a ir a un gimnasio, o cambiar de look. -ambas cosas cumplidas, ver en el Archivo respectivo-

Pues éso... "Christmas is in the air", parafraseando a Paul Young ligeramente cambiado, aunque vivo en una ciudad donde sólo ahora empiezan a poner adornos navideños por las calles y terminarán sólo cuatro días antes del día D -Navidad- porque la gente no paga, será posible, cachis en diez. Saber que voy a la capi y veo la calle Alcalá -donde vive mi amiga Mony, qué suerte que tiene de vivir en un sitio tan bonito y tan céntrico- toda iluminada en azul y oro; le digo a Ana por la calle Princesa que Gallardón se ha estirado, que éso sí que son luces y lo demás... (rellenadlo)

Bueno, aún me consuela ir con Duby por la calle y ver amagos de luces sin encender sobre nuestras cabezas -él dice que así no gastan, jaja- mientras en un bar cercano me bebo una cosa muy rica... chocolate blanco con profiteroles, galletitas de canela y caramelo... ya os hablaré de ésto un día... mientras compartiamos conversaciones fantasiosas sobre cosas igualmente fantásticas.

Pero ahora desde la ventana de mi habitación me conforma ver un cielo azul, sin niebla, para contrastar con el cielo negro, sin nubes ni estrellas, a las 7 de la mañana, algo se rompe, algo se rasga... cuando me encontraba con un chico de carne y hueso -Scasfer- y se me presentaba sin avisar, besos escondidos con olor a colonia infantil por parte de una jirafa que no me dejaba ni a sol ni a sombra y un par de stilettos que, como a Carrie Bradshaw, no hacen daño. (es un decir)

Una atmósfera muy navideña...

ENCUENTROS

ENCUENTROS

Ayer he pasado un día muy agradable en la capital gallega (uséase, Santiago de Compostela) en compañía de mi querida amiga italiana Misia, a la que ya conocí hace unos meses en Madrid (ver Archivo de Marzo) pero esta vez venía acompañada de unos cuantos amigos (una chica y dos parejas, aparte, mi amiga) por lo cual la compañía era más grande y, al mismo tiempo, más agradable... cuando nos despedimos, todos sentimos una penita y una morriña muy grande, pero no sin antes darnos nuestras respectivas cuentas de correo y, sobre todo, la promesa de volver a Roma o a España.

El tiempo no pudo acompañar mejor, un solecito pero con brisa suave, y aunque al principio pinteó un poco, ello dio paso a un día magnífico.

Comimos cosas típicas españolas, brindamos con vino igualmente español y pasamos muchas risas hablando de lo divino, de lo humano y de nuestras vidas; me parecía conocerlos de toda la vida... ellos hablando en un español raro y yo en un italiano bueno pero un tanto oxidado, (debería pasarme unas temporaditas más largas en este país, jeje) lo que me ha quedado de recuerdo ha sido la compañía y sobre todo, demostrarme a mí misma (y a ellos) que me defiendo en esta lengua...

Muchas fotos en la memoria, muchas risas, miradas y detalles que se quedarán siempre grabados en nuestra memoria y en nuestros corazones... y en la imagen que ilustra este post, un panorama del cielo azul y la Catedral compostelana, tomada desde un parque donde compartimos uno de esos tantos momentos inolvidables...

NECESITO UN DESCANSO ¡YA!

NECESITO UN DESCANSO ¡YA!

Necesito un descanso a la voz de ya.

Las Jornadas de Museología, que me han tenido dos días y medio a destajo -por éso no he aparecido hasta hoy- y levantándome una hora antes para poder llegar a tiempo y conocer a gente del oficio al que aspiro, han hecho mella en mí... que soy como una manta -éso lo dice mi madre- o como una mezcla extraña entre lirón, zarigüeya y oso polar... menos mal que mañana pillaré -relativamente- mi dulce camita, con su colchón vegetal, durito y para tumbarme unas 11 horas como mínimo, y es que si duermo menos de éso me duele la cabeza y estoy como mareada. Podéis llamarme lo que queráis, pero es que no hay nada más placentero que ésto... unos lo encuentran el comida, otros en el sexo y yo en la camuchi.

La única desventaja es que el lunes vuelvo a verme las caras con el Súper Marqués... hasta el día 14 de diciembre... yupi... aunque no significa que esté de vacas -bien flacas- sino que aprovecharé para estudiar muuuuucho (jajaja) y a llevar el trabajo bien hecho. Eso sí, el despertador que desaparezca, porfa plis.

Pero hoy nadie me quita de pillar mi dulce camita... ¿verdad?

LA FUERZA DEL DESTINO

LA FUERZA DEL DESTINO

Nos vimos tres o cuatro veces

por toda la ciudad.

Una noche en el Bar del Oro

me decidí a atacar.

Tú me dijiste "19", no quise desconfiar

pero es que ni mucho ni poco, no vi dónde agarrar.

Y nos metimos en el coche,

mi amigo, tu amiga, tú y yo.

Te dije: "Nena, dame un beso".

Tú contestaste que no.

Empezamos mal y yo que creía que ésto era un buen plan.

Aquella noche fue un desastre, no me comí un colín,

éstas son sólo un par de estrechas, nos fuimos a dormir.

Pero la fuerza del destino nos hizo repetir,

dos cines y un par de conciertos y empezamos a salir.

No sé si esa cara tan rara o el cuerpecillo de gitana, mujer a medio terminar.

Tu corazón fue lo que me acabó de enamorar.

Y nos metimos en el coche,

mi amigo, tu amiga, tú y yo.

Te dije: "Nena, dame un beso".

Tú contestaste que no.

Empezamos y yo que creía que ésto era un buen plan.

Y desde entonces hasta ahora, el juego del amor

nos tuvo tres años jugando, luego nos separó.

Pero la fuerza del destino nos hizo repetir.

Que si el invierno viene frío, quiero estar junto a ti.

Gran canción de Mecano que pone en la tarta tres velas como tres soles... tres años que hace que te conozco, querido N. Yo no quería ir a esa fiesta, pero accedí... en ella te vi y desde entonces mi vida ha cambiado. Eres una parte y el todo, te aprecio y te quiero mucho. Tu Babi, tu española favorita.

CONSUMISMO

CONSUMISMO

Consumismo.

Con-su-mismo brío para comprar cosas, para comprobar que TODO nunca basta, que siempre tiene que ser algo MÁS para saciarse, para ser algo más en este mundo.

Con-su-misma alegría y su felicidad fingida, camuflada tras moratones y golpes que la vida le ha dado pero que SIEMPRE mira adelante, socarronamente o no.

Con-su-misma jeta, para estar de aquí para allí sacándonos dinero a todos, aunque no se dé cuenta -¿o sí?- mientras vive una vida spericolata, sin inicio ni fin, que hay algo más.

Con-su-mismo acompañante, quien le hace la corte y le hace la reverencia, que no se cansa y le aplaude...

 

Mezcla entre cabreo, desencanto, despecho y envidia. Soy humana.

AL CALOR DEL AMOR EN UN BAR

AL CALOR DEL AMOR EN UN BAR

Ayer ha salido todo redondo: Cena, compañía y velada.

Resulta que fui con Duby a un restaurante griego que teníamos resevado desde hace alguna semanita -el pobre se lo merecía desde su accidente y además yo quería darle un homenaje por mi cumpleaños, por lo que le invité yo- y ambos dos íbamos con miedo y curiosidad, como siempre cada vez que te arriesgas a algo nuevo... al final ha resultado genial... el local además no era tan pequeño como nos lo parecía desde fuera, y además nos llevaron a una salita muy coqueta que se llenó ya casi al final, así que pudimos hablar de nuestras cosas tranquilamente y muy relajados. No me acuerdo exactamente del nombre de los platos, pero la descripción ya abre el apetito... lo que resultaba un plato para cada uno, al final se convirtió en unos pinchos... compartiendo el plato y tal... muy rico todo.

Pedimos para empezar unos rollitos de arroz envueltos en hojas de parra, acompañado de una salsa de yogur griego y zumo de lima. ¡Estaban de muerte! Además el yogur estaba ligeramente condimentado con ajo y especias... Luego, unos pimientos -señores pimientos, bien grandes- rellenos igualmente de arroz (por éso se me bajó la cena tan pronto... jejeje) y pasas de Corinto. Yo les noté un pelín aceitosos, pero Duby les encontró deliciosos... y finalmente un timbal de pasta... era como una lasaña, lo único que en vez de llevar las placas de pasta normales, llevaba macarrones. De postre, Duby se pidió yogur griego con nueces y miel -terminé picoteando de su vaso y estaba cremoso, buenísimo- y servidora una tarta de hojaldre, almendras y almíbar... la condenada estaba durísima y para partirla un milagro... un poco dulzarrona pero muy buena, la textura era muy agradable. Ah, se me olvidaba, para beber, un vino blanco, griego, buenísimo... nos dijeron que llevaba resina de pino y era un sabor muy característico... y era cierto.

Pagué poco -ya dije que le invité yo- y dejamos un poco de propina... luego salimos, nos morimos de frío paseando por el casco histórico de la ciudad y nos refugiamos en un bar muy coqueto del centro que ya es habitual en nosotros, aunque habían cambiado un poco la decoración seguía igual de bonito... nos hicimos confidencias, fotos y mientras, sonaron canciones como ésta, que nos encanta a ambos y que puso como punto y final una tarde-noche maravillosa, de las que hay que repetir:

Amor, la noche ha sido larga y llena de emoción,

Pero amanece y me apetece estar juntos los dos…

Bares, ¡qué lugares tan gratos para conversar!

No hay como el calor del amor en un bar. 

Amor, no he sabido encontrar el momento justo

Pues con el frío de la noche no estaba a gusto.

Mozo, ponga un trozo de bayonesa y un café,

Que a la señorita la invita “mesié”. 

Y dos alondras nos observan sin gran interés,

El camarero está leyendo el As con avidez.

Bares, ¡qué lugares tan gratos para conversar!

No hay como el calor del amor en un bar. 

Amor, aunque a estas horas ya no estoy muy entero,

Al fin llegó el momento de decirlo: te quiero.

Pollo, otro bollo… no me tenga que levantar.

No hay como el calor del amor en un bar. 

Jefe, no se queje y sirva otra copita más.

No hay como el calor del amor en un bar.

TODO EN UN ABRAZO

TODO EN UN ABRAZO

Envuélveme en tu cálido abrazo,

rodéame con tus brazos calientes que se funden con los míos

y siénteme.

Nada cuesta el sentir cómo dos amigos se funden en un tierno abrazo,

pero que no sea de despedida, sino de un afecto mutuo

como el que ya tenemos después de tantos años.

Déjame sólo abrazarte un poquito,

para poder sentir latir tu corazón, para que tú puedas sentir el mío

y la dicha de sentirse querido.

"Es extraño ver cómo la historia se repite ahora/ el mismo lugar que nos unió y que nos ata.../ qué hacemos, hemos dicho.../ que sólo el viento ha respondido/ porque con su música en las palabras nos ha hablado"

(Lo entrecomillado es de la canción "Todo en un abrazo", de Claudio Baglioni... lo otro es mío, y lo dedico a mi querido amigo Duby, con quien me veré en unas pocas horas...)

EN LO BUENO Y EN LO MALO

EN LO BUENO Y EN LO MALO

Si tú me enciendes la mecha me subo a la luna.

Si tú me prestas las trenzas me cuelgo del Everest,

y si me presiento tus manos no existe la altura, no caben las dudas, ni quepo en mi piel.

Si tú me pintas un mundo, me cuelo en el cuadro,

seré tu cielo y tu suelo sin salirme del marco.

Y si me prestas un lápiz te pinto una puerta, la pintaré abierta pa' estar a tu lado.

Gracias por quererme, sé que cuesta tanto,

gracias por estar siempre a mi lado

compartiendo las caricias, las mañanas, los abrazos.

Gracias por estar conmigo

en lo bueno y en lo malo.

Si tú me inventas de nuevo me hago de barro,

moldéame como quieras, más alto, más bajo,

y como condición solamente propongo que sepas quererme si un día me rompo.

Gracias por quererme.

A todos los que os habéis preocupado por mí en el lecho del dolor, ya sea por sms, llamada, mail, o de persona os dedico esta canción de Sergio Dalma.

Os quiero.

Babi.

OPERACIÓN A CORAZÓN ABIERTO

OPERACIÓN A CORAZÓN ABIERTO

No os asustéis. Resulta que hoy ha llegado el día D. Ya comenté aquí hace meses que me iban a operar de la rodilla... pues bien, así ha sido... y me siento una completa inútil... me pesa la pierna mil kilos -todo producto de la imaginación- y está dormida. Pide a gritos doblarse, moverse y dar botes. Pero éso no será hasta dentro de un par de días, cuando me quiten este vendaje tan asqueroso que me recubre media pierna. Enfadado

Mis pobres piernas, rotas tantas veces gracias a caídas en el patio del colegio, llenas de cicatrices y ahora para remate de mis desgracias con un huevecillo del tamaño de una aceituna... incluso cayéndome donde había un bordillo de mierda siendo adulta en una excursión a un pueblo y que la catedrática más asquerosa de toda la carrera y que te caes delante de ella y en vez de preguntarte si te has hecho daño, te espeta un "Señorita, ¿qué hace?" y para levantarme como podía toda dolorida, pero tuve valor de decir, "caerme", para algarabía y regocijo de mis compañeros. O cuando en Galicia haciendo la rana me caí como una ídem. O mejor, como un pato espachurrado.

Bien, hoy llego y me mandan desvestirme, ponerme unos camisones sin parte de atrás verdiblancos, tal cual el Betis, horrorosos, a juego con gorro y polainas -que confundo- y luego en camilla... qué acojone... el tiempo va en mi contra y me pienso a ver si se confunden de pata o me hacen otras cosas... grrr... llega la hora, los pinchazos de la anestesia local duelen la tira mientras me hago la fuerte... el desgarro de la carne no lo noto pero de vez en cuando la tensión sí, ayyys, no puede estar pasándome ésto a mí, mientras una enfermera graba toda la escabechina con el móvil... vaya humor... y yo aburrida, mirando al techo y oyendo música tecnopop.

Todo acaba con un gran vendaje en la pierna izquierda y una pesadez horrible... mojada de yodo... en silla de ruedas... no voy a moverme, no. Y así vuelvo a casa, más coja que otro poco y con miedo. Me duele la cabeza, me tumbo, me siento boba, recibo visitas y escribo aquí.

Por mí, el temario que espere... Sonriente

TARDE DE COMPRAS

TARDE DE COMPRAS

Me duelen los pies. De estar toda la tarde de compras. No suele ser una afición que tenga muy arraigada, pero si se presenta la ocasión, los ojos se me ponen como al Gusiluz y todo me parece alucinante, vaya, me convierto en una urraca auténtica... todo me parece poco para saciar mi hambre y mi consumismo. Insisto, no tengo las manos con boquetes pero cuando hay que gastar, se gasta. Y se tira la casa por la ventana. Cuando me siento divina-de-la-muerte del todo es cuando pago con la tarjeta. Más que nada porque sé que no lo voy a pagar yo (ejem, ejem) sino alguien que me mantiene.

Pues bien, resulta que me dieron dinerito por el cumple (una cifra nada desdeñable que no diré por educación) y lo decido convertir en trapitos... que sé que no me hacen falta, tengo de todo... y como el jersey que me regaló la jefa (mi madre) de Tommy Hilfiger me quedaba chico, lo cambié por otro más chulo de Ralph Lauren... sí, soy una pija... qué remedio... desde que parte de mi vida discurre en el madrileño Barrio de Salamanca me he aburguesado... y qué... pues eso, que el polo es a rayas, blanco y negro... con coderas y un escudo plateado... bien bonito... salgo como unas castañuelas y mi madre que no nota que tiene un tomate en la cartera hasta que se lo recuerdo más tarde... pero vamos a una zapatería... queda poco de mi número (que es muy corriente, en fin) y paso de unos stilettos a la imitación de unas zapatillas de una famosa marca pero que me arrepiento no haberlas pillado ayer en Serrano... jo... qué rabia... pero bueno, mejor no haberlo hecho, porque sigo pillando a la progenitora de buenas pero cansada... terminamos aterrizando en el Corteinglés y que allí eran de verdad... de verdad de la buena, como lo de Yoigo...

Creo que ha sido de las veces que más me ha prestado ir de compras... sin contar el haber entrado en Blanco (nuevo, lo han inaugurado hoy) y encontrarme con Myri (súper maja, como siempre) pero caérseme el alma a los pies al ver que era todo pequeño para mí. Como en el Cortinglés de Callao ayer, precioso pero prohibitivo. Porque la tarjeta no lo ha visto, que si no...

En fin, que vamos a ir poniéndonos en plan, en todos los sentidos... ya me tocó ayer con el Súper Marqués lidiar un poquito.

Bien, bien, bien... Beso

UN AÑO MÁS

UN AÑO MÁS

Hoy es mi cumpleaños.

Ya creo que está todo dicho en lo referente a aniversarios, fiestas, regalos y demás gilipollez, por lo que seré breve: Pocos mensajes al móvil salvo de l@s de siempre, llamadas telefónicas de los que nunca se olvidan, un e-mail desde el extranjero que me ha llenado de alegría y conversaciones por el Messenger calientes y cundentes al ver que en el "estado personal" ponía que se regalaban besos virtuales a quien me felicitara por el susodicho medio. Y la mayoría ha picado.

Es un cuarto de siglo de vida, señores, y toda una vida por delante. Muchos objetivos y obstáculos no muy lejanos, pero con la capacidad absoluta de saber atraversarlos... siempre con una sonrisa en la boca... como es habitual en mí... mejor morir de pie que vivir arrodillado...

En fin, que me dejaré de chorradas y me voy a tirar de las orejas un buen rato para posteriormente comérmelas... :P

TIRA Y AFLOJA (UN FINDE MOVIDITO)

TIRA Y AFLOJA (UN FINDE MOVIDITO)

Tira y afloja, rompe y rasga, llora y ríe, bebe y come, cal y arena, agua y sal. Finde movido salvo hoy.

En principio una servidora, Laratus y Notti que quedan para ver a Shankara tocar en un pub céntrico de la capi, y que Laratus se siente mal y no puede. Y que la cena programada termina siendo a dos velas, a dos velas tristes y alegres que aunque exiguas, se tornan alegría y centella. Confidencias en torno a platos deliciosos y llegar al final al local muy bien, mientras alguien muere secretamente pocos kilómetros más allá. Sentimos tristeza, felicidad, alegría, suerte... por una amalgama de sentimientos. Nos abrazamos los tres, nos sentimos besar, tocar y abrazar como hacía tiempo que no pasaba... y la palabra GRACIAS se te dibuja en el fondo del corazón.

Demasiados sentimientos para poder (AL FIN) pegar ojo en una habitación de hotel extraña pero acogedora, mientras el amanecer llega, los pájaros pían y sientes un crespón negro en tu cabeza pero mental, no real... se te elabora un puzzle extraño en el corazón pero no sabes porqué, atmósfera familiar en un sitio que te suena... y luego reencuentros, sustos de última hora y hablar. HABLAR MUCHO Y DESATARSE POCO, porque por una vez te sientes a gusto con lo que ha pasado... mientras una trapa y llegar bien y a tiempo es un pequeño milagro, un pequeño milagro otoñal... y el tren parte mientras recuperas el sueño y la esperanza perdida... en tu destino revelas esas fotos hechas tan sólo unas horas antes y ellas se rebelan a ti... recuerdos para siempre tuyos que ya nadie te robará... espaldarazo.

Y te sientes feliz e importante de este tira y afloja.

EL DÍA DESPUÉS

EL DÍA DESPUÉS

Estoy mejor. Los pies están destrozaícos, aún sin haberme puesto taconazos. La cabeza no me gira tanto como podría parecer, porque apenas he bebido -un baileys con cacaolat y una cocacola sola, jeje- pero ello no es novedad. No es una novedad absoluta, frase al negativo que diría mi amiga Christy.

Cada vez que salgo siempre termino, literalmente, por los suelos. Y lo más cojonudo de todo es que me lo paso bien, en grande diría yo... sólo que a partir de las 5 o 5 y pico de la mañana, termino hecha unos zorros. Que si sudando como un pato -y eso que no bailo tanto- que si con la chaqueta estampada -entiéndase, con bebida derramada o sudor del vecino o del que te has arrimado a base de bien- y con los pies hechos polvo... me pasa por no moverlos... muevo el esqueleto pero no los pies... luego me pesan... y me crujen... ¡y hace daño! Mamá ya me dio esta tarde desde la cama -visto que yo no me levantaba- un criogel de L'oreal para piernas cansadas... qué gustazo... qué cosquillas... qué gustirrinín...

Ayer fue una noche como tantas otras, como las que me concedo cuando el Marqués nos da tregua, y me saben a gloria -no tanto como cuando fui ayer también mismo con Duby al restaurante chino, qué rico- por lo que aprovecho para contaminarme con humo ajeno y alcohol también ajeno, o incluso propio... no sé. Si a ello se le une que se te aparece un chavaluco con cara de loco feliz y oliendo a Dolce & Banana (gracias Violet) se ve que quiere mambo, que quiere marchita. Y desde los dos besos de rigor va el cuerpo, va la lengua más rápido que el cerebro, todos como cubas y a vivir la vida que son dos días... éso me pasó hace un año y pico con un italiano que no se me soltaba ni a sol ni a sombra... para luego verle ligues ¡a pares! la semana siguiente. Pero nunca lo olvidaré.

Así estoy, esperando a que lleguen las ragazze para echarnos unas risas. Aunque sea en casa y con un ordenador para bajarnos canciones y hacer un poco el chorra... Guiño

¿A QUÉ HUELEN LAS NUBES?

¿A QUÉ HUELEN LAS NUBES?

Esta y otras gilipolleces soberanas son las que se oyen siempre cuando ves un anuncio de compresas, tampones, salvaslips o similares. Las actrices que interpretan dicha publicidad están encantadas de la vida de tener la regla: Corren, botan, se bañan, ríen... en resumen: ¡están felices! Cuando en realidad si estás con tus cositas lo único que quieres son mimos, una manta caliente y una saldeva para que se te pase el dolor. Y quieres estar sola, no jugar al corro de la patata o hacer el pino en el bosque mientras el tampón o la compresa permanece bien abyecta y sin moverse un milímetro de tu cuerpo :)

Hablo de este tema tan femenino porque hoy se me ha retirado la regla... hasta el mes que viene, en el que volveré a dejar las sábanas y el pijama como una tomatina, en el que me retorceré de dolor, en el que me dará jaqueca, en el que no tendré ganas de tomar nada... por una larga semana; a pesar de que desde hace dos o tres meses me viene durando sólo tres días o cuatro como mucho. Una delicia, porque estar una semana echando sangre como un jato no es algo como para pegar botes de alegría. Si no tuviese tanta facilidad para engordar, en esos días me cogería un bote de Nutella y me lo devoraba mientras viera "El diario de Patricia" o cualquier superchería de sobremesa o de sobretarde.

A mí me vino la regla con 11 -once- años, en Granada, mientras volvía de Fuengirola. Y sentía que me meaba encima, aunque me resultaba imposible. Sabía que unos años antes se me había perforado el recto comiendo papel albal -o de aluminio- accidentalmente, pero lo dudaba... y mucho... y el día en el que me hice mujer mi padre me regaló once rosas rojas... yo muerta de vergüenza... para posteriormente encontrarme en Florencia una chica de Tenerife medio loca que hablaba de Gabri -su novio- y que éste tenía unas manos grandes y alucinantes con la que se le pasaban los dolores de la regla. Yo pediría a Duby que me lo retirase con sólo poner su mano en el abdomen, aunque sé que lo único que conseguiría será una mano pero en la mejilla, con un sonoro sopapo de regalo.

En fin. Que voy a averiguar a qué huelen las nubes, o las aceras... No sé.

MOMENTOS DELICADOS

MOMENTOS DELICADOS

El pasado viernes ha sido un día estupendo. A pesar de que tenía que ir a Madrid a hacer noche porque tenía clase el Sábado -cosa que entendí mal porque la clase era para otro grupo y me la tuve que fumar igualmente- me vi con mis queridas Laratus y Notti. Lo decidimos en un plis, ya porque unas tienen reuniones, ya porque otras tienen sus asuntos familiares; visto está que terminamos hasta las dos de la mañana dando vueltas por el centro de risas, de tapeo y de marcha; a pesar de que me doblen la edad: Con ellas me lo paso pipa y viceversa. Coger una mano amiga, estrecharla hacia ti y sentir ese calor que a veces se compara con el de tu madre, de tu segunda madre; que no es otra que tu mejor amiga.

Todas nosotras hemos pasado por momentos agridulces, de personas que hemos enterrado secretamente en sueños, de malentendidos que jamás llegarán a tener una segunda parte, de reproches que un día se hicieron y nuna se retomarán, de canciones que son como bandas sonoras de nuestras vidas. Algunas incluso nos son comunes.

Y es que la amistad está hecha de estos momentos delicados, lo queramos o no, confesándose lo inconfesable; hablando con la mirada; jugando a ser cómplices las unas de las otras, en situaciones difíciles para apoyar si una tropieza o cae por el camino de la vida.

Lo tengo muy, muy claro...

SOMBRA AQUÍ, SOMBRA ALLÁ...

SOMBRA AQUÍ, SOMBRA ALLÁ...

Me encanta maquillarme. Lástima que tenga tan poco tiempo por las mañanas para ponerme guapa. A decir verdad, lo encuentro un verdadero ritual: Untarte con la base, corrector, aplicarte sombras -lo que más me gusta, a decir la verdad- rímel, colorete -para tener buena cara- y labial, barra, gloss o lo que se tercie. Dicen que el maquillaje existe desde tiempos inmemoriales, y visto está que en las culturas más remotas podemos ver a gente de ambos sexos embadurnada hasta los topes y por todo el cuerpo. Yo hasta lo encuentro gracioso. Se untan todo el cuerpo y tan felices. Pero creo que lo usan por motivos tribales o cosas por el estilo, o aniquilar al enemigo... en fin. Creo que me estoy yendo por los cerros de Úbeda y no hablo de lo que tenía que contar en el presente post.

Pues bien. Recuerdo que ya desde pequeña me encantaba experimentar con las sombras y las barras de labios de mamá. -como todas las niñas, me imagino- Me pintaba los labios, me cogía el colorete... y parecía un "tottis" -no sé qué significa, vaya, lo dice mi madre desde siempre, será "payasete" en una lengua extraña- auténtico... si a ello le añadimos que eran los años 80 tenía que ir a la moda de verdad. Veo fotos de la época y parece que las mujeres se han pasado mil pueblos. A veces dan hasta miedo, jejeje. Fui creciendo y parece que durante bastante tiempo pasé bastante del aspecto físico: Me volví marimacho, -ahora me da vergüënza ver hasta las fotos, qué horror- con el aparato, pelo a lo chico o a tazón, chándal, camisetas amplias, deportivas y sin pendientes... así hasta que cumplí los 15 años... descubrí otra vez el maquillaje y la feminidad... veía a las compañeras de clase que se abrían a estos mundos, a novios, a modas... y no quería ser menos.

Fui con mi madre a una perfumería a acompañarla a comprar un maquillaje, o una crema, no me acuerdo; y de ahí que me dieron una barra de labios y lo que más ansiaba: Una muestra de base de maquillaje. Al día siguiente tenía que hacerme una foto para la clase, la de la orla, y ahí que me presento toda guapa: Con ropa de hace mil años y que me queda pequeña, oliendo a una colonia matarratas de mi madre y sobre todo, con maquillaje. Los compañeros me miran y yo me siento tan halagada, ¡me he maquillado! La sorpresa es mayúscula cuando las fotos se revelan: Nunca había estado tan espantosa como ese día: Base de maquillaje sin hidratante debajo, un colorete terroso robado a mi madre por toda la cara y unos labios color rojo pimentero. Para rematar, cara de estúpida redomada. Mi madre cuando ve las fotos se parte, yo me echo a llorar. Ay, Dios...

Ahora que elijo un maquillaje para cada ocasión -aunque reconozco que pintarme los labios es un caballo de batalla para mí, porque tengo los labios muy finos, pero bueno- y con productos de calidad, buenos y nuevos; escogiendo los colores que más y mejor van con mi vestuario, rematándolo con un perfume arrollador... en fin, que ya saco mi vena frívola para ponerme ideal de la muerte... aunque tenga de recuerdo mil productos que no tire porque me da pena, recuerdos de citas o viajes, o porque el envase me guste... (ver foto) y que algún día tendré que hacer limpieza a fondo entre todos mis cachivaches de belleza...

Como tiene que ser, vaya. Burla

ESTOY POCHA

ESTOY POCHA

Pues sí. Con lo que han bajado las temperaturas estos días he cogido frío. Ni fiebre ni gripe tengo, pero sí unos mocarrios y una tos que no se va ni a la de tres. Tomo caramelos, grageas de esas de Tantum verde que pican como ellas solas y, lo que más me presta, el tazón de leche con miel -calentito- antes de acostarme. Noto cómo me baja por la garganta y las tráqueas, como que ruge, grroarrrY me quedo tan divinamente.

Evidentemente, estoy mejor, pero el martes, miércoles y jueves no lo contaba... tosía por las noches... una congestión... no podía ni dormir... dejé de acostarme con cmisones, camisolitas y cosas veraniegas para enfundarme el pijama. Y no me sobre para nada. Noto las sábanas frías, pero bajo todas las persianas, apago la luz y felices sueños. Es un decir. :)

Creo que cogí el resfriado cuando fui con Ele al Musac hoy hace una semana... yo llevaba la chaqueta pero no me la puse... como una tonta... por el caino tosía... ¡y nada! Hay que ser boba. Ahí está el resultado... pero bueno... estoy mejor...

Por lo demás bien, a pesar de sueños raros (gastronómico-musicales) y alguna palabra un poco extraña... parece que las aguas vuelven a su cauce... en todos los sentidos... incluso para las clases con el Súper Marqués... tengo clase el 5... cuando es fiesta aquí... y el Sábado también por si te quejas... en fin...

No es más que el principio... Triste

POR AZAR O POR SUERTE

POR AZAR O POR SUERTE

No es la primera vez que abordo el tema de la suerte en el presente blog. Tampoco voy a hacer una segunda parte del susodicho post (ya se sabe, nunca son buenas) sino algo referente al azar... (el "azahar" como dice un amigo mío, mejor; lo escribe) Resulta que hoy, 25 de Septiembre, es es cumpleaños de una persona de la que estuve enamorada un buen tiempecito. No pondré el nombre por si me lee (de hecho, su hermano es ingeniero informático y pies para que os quiero) pero sí haré una descripción somera de su físico, de cómo era hasta que se terminó degradando, dejando de la mano de Dios: Alto, delgado, (quizá demasiado para mi gusto, en el momento me parecía que estaba súper fibrado) castaño claro y, lo que más me gustaba: Sus ojos verdes y grandes. Los había heredado de su madre. Su hermano, en cambio, los tenía azules como su padre.

En realidad a este chico, R., (está bien, dejo la inicial) le conocí desde que íbamos a preescolar, pero no nos volvimos a ver hasta pasados los años. Es lo que suele ocurrir en las películas, en el momento del reencuentro le echas en cara lo horrible que era, lo mal que se comportaba... y en mi caso no fue así, que yo recuerde... él se había hecho amigo de la que era mi mejor amiga hasta que me dio la puñalada trapera, su inicial era paradójicamente la P., poned el adjetivo menos fino que se os ocurra con la inicial en cuestión. Pues bien, yo le veia con esta chica y me sonaba su cara la tira, pero ni caía en la cuenta de que podía ser él... hasta que llegó el año 1999... cuando se volvió un Adonis con todas las letras. (si lo pienso ahora, no fue nunca guapo; estaba cegadita de amor, en fin) El pobre chico me conocía, pero no hacía nada por su parte. ¿Timidez redomada o estupidez por juntarse con las zorronas de turno? Nunca lo sabré. El hecho de que -no sé cómo- me adjuntara a su grupo de amigos, entre los que estaban P. y la viborilla S., fue para mí una estrategia fulminante para verle todos los viernes, a pesar de que íbamos al mismo instituto, pero él iba a un curso menos que yo.

Pasaron unos cuantos meses, yo me ponía a morir cuando le veía con las viborillas, porque las hacía regalos y tenía detalles con ellas... conmigo nunca... o eso pienso... jamás se lo eché en cara, salvo cuando todo se fue al garete... Bien, entonces en la primavera del 2000 nos fuimos todos a pasar la Semana Santa en Orense a un piso que nos habían alquilado... allí R. se desató como un loco, me estaba haciendo todo el tiempo chistes y bromas -entre las que incluyo un moratón en toda la pantorrilla jugando a fútbol- y vimos un arcoiris doble, jugábamos al escondite y empezábamos a tener ya cosas en clave. Las viborillas se daban cuenta, y me daban la enhorabuena, yo me sentía halagadísima... así durante los meses siguientes (Mayo y Junio) donde pasó de todo... cuando digo de todo, es de todo... las viborillas se ponían a morir (que os den, bonitas; éso lo digo ahora, antes era muy bien hablada) y así hasta que nos fuimos otra vez a Galicia (esta vez en la provincia de Pontevedra) a pasar dos semanas, esta vez en una casa rural... vendrían también unos amigos nuestros de Lugo y de Oviedo, iba a ser la caña. Y así fue... hasta Agosto, donde todo paulatinamente se fue a hacer puñetas... sentía que algo se había abortado secretamente (literal y psíquicamente) sin yo saberlo. Las zorronas me dieron la puñalada, y lo pasé fatal. Con R. perdí poco a poco el contacto... me faltaban sus besos, su cuerpo y sobre todo esos ojos verdes que me quitaban el sueño... hasta que una víspera de Nochebuena todo terminó, sin dolor.

(todo ello muy relativo, R. se iba a ordenar sacerdote)

En los años siguientes, me costó mucho superarlo todo, pero en la Universidad conocí gente maja como para hacerme olvidar ese pasado tan pesado; y me fui enterando poco a poco de la vida de R., de cómo colgó los hábitos, de cómo aprendió a conducir -yo pienso que sin tacto- y de cómo repentinamente se volvió gay. Fue un conglomerado de muchas cosas, un reboce y un adobo que no se saborea hasta que no tienes el filete delante de tus santas narices; y así un día saliendo del cine le veo con su hermano E. y con dos chicas de las que la cara me es familiar pero no son las viborillas. Le doy dos besos, que duelen y queman, pero que no saben a nada. Ni a despecho. R. se ha dejado barba y melena rizosa, lleva gafas de pastillero y fuma porros. El alma se me cae a los pies en el acto. Le pregunto por su vida y me entero de que ha dejado todo colgado, que es un culo de mal asiento.

Y es que la vida pone a casa uno en su sitio. Yo de momento, de mi silla (cómoda, confortable y caliente) nadie me va a levantar. ¿O no?

COMO CUCHILLAS ARDIENTES

COMO CUCHILLAS ARDIENTES

Días largos y extraños.

Cinco muertes, consecutivas y cercanas, se repiten en mi cabeza. Gente buena que no merece terminar de una forma absurda y cruel; como me decía anteayer mi gran amigo Taratapunzi, ahí tenían su destino. La muerte sobrevuela por nuestras cabezas, y cuando le parece, con su guadaña nos arrebata lo más preciado: La vida.

Pero tampoco quiero disertar acerca de ésto; sino de otros temas agradables. Por ejemplo, que Duby va mejorando, al igual que Less y una servidora; o que ayer fui con Ele y un amigo suyo al concierto gratuito de Prin' Là Là en el Musac, donde nos encontramos con antiguos conocidos, amigos y enemigos; de ésos que te dedican la sonrisa pero luego la puñalada trapera cuando menos te lo esperas, notas musicales que caen como el telón al final de una representación. Pero también se vuelve a levantar para un bis, para algo más pero el público no lo desea y le tiran tomates, pimientos y lechuguinos de toda clase.

Siento, asimismo, una sensación triangular; de deseos frustrados y de contestaciones que no llegan, de un futuro que parece incierto y nublado...

PRESAGIOS CUMPLIDOS

PRESAGIOS CUMPLIDOS

Al final el día ha llegado: No pertenezco ya a Soloclaudio. Han conseguido echarme, pero no me voy por la puerta trasera: Me voy con la cabeza bien alta, mirando hacia delante y con orgullo, mucho orgullo. Ya imaginaba que tarde o temprano lo conseguirían, pero me ha pillado bastante por sorpresa. No voy a echarles la culpa, pero tampoco van a quedar como inocentes. El mero hecho de juntarme con personas que ellos tachan de "gentuza", "leprosos" y demás calificativos que no pondré por motivos evidentes, ha sido el detonante.

Resulta que ayer fue el cumpleaños de mi queridísima amiga Mery, y tuve la feliz ocurrencia de mandar un e-mail colectivo a todos los que conozco por la susodicha web. Con tal ¿mala? suerte que lo dirigí a esas personas, entre las que nombro a Laratus, Shankara o Póster. Ni me di cuenta del error hasta que pocos minutos después me llama al móvil Zowie avisándome de los desperfectos. Creí que había resuelto todo bien (poniéndome por enésima vez a la altura del felpudo, eso sí) pero no: Ayer por la noche me escribe la jefa y me pone a caldo, con razón. Sentí tal rabia que me puse gallito. Pero me quedé muy satisfecha.

Esta mañana, pude entrar en el Foro, pero en cuanto me he sentado ahora a escribir ésto me he dado de morros con la cruda realidad: Introduzca sus datos otra vez con contraseña, no existe el usuario con el presente nombre.

Voy a hacer borrón y cuenta nueva. Con la gente que he conocido allí y que siempre me apoyará. A las duras y a las maduras.

Espero...